Wednesday, August 1, 2012

SOBREVIVIR

Cada mañana para mi es un reto, un reto de sobrevivir, cada mañana me enfrento a mi realidad, antes cuando me levantaba la agradecía a Dios por este nuevo día, por mi familia, por mis hijos, por nuestra salud, por todo, ahora me es tan dificil hacerlo! Como puedo agradecer el nuevo día cuando ya no tengo a mi hija para compartirlo?
Pensar en el tiempo que voy a tener que vivir sin mi reina me llena de dolor y de desesperación, por eso trato de no pensar y le pido a Dios cada día, que me de la fuerza que necesito para levantarme y afrontar ese día.  He descubierto que tratando de hacer mas cosas por los demás, de ser extra amable, extra cariñosa, dar más de mí, tratando de hacer feliz a los otros, es un buen antídoto, no es que antes no lo hacía, creo que siempre he tratado bien a la gente y he tratado de hacer bien mi trabajo, pero ahora ha cobrado otro sentido, me acerca cada vez mas al cielo, algo que antes jamás habia pensado, siempre fue gratificante, pero ahora lo es mucho mas, porque ahora tengo la certeza de que a Dios le agrada y lo alegra mucho, además, logra alejar de mi mente mis propios pensamientos, ocupándome solo por los demás.  Creo que ahora tengo mucho mas cuidado cuando hago y/o digo algo y me esfuerzo más en servir, pero no por interés, sino porque verdaderamente lo quiero hacer, porque me nace del corazon y es por el Amor que estoy aprendiendo a sentir hacia los demás. 
A veces comparo mis días con los de una persona que esta perdida en la selva, cada amanecer se convierte en un nuevo reto de sobrevivir, sabe que se va a enfrentar a animales salvajes, a trampas, y camina cauteloso, con mucho miedo, con el corazón latiendo a mil por hora, y cuando llega la noche, el miedo a la oscuridad, a no saber que hay alrededor, y se duerme ya vencido por el cansancio, para mi es así cada día, pero lo que me asusta es la vida misma, cada situación, cada momento en el que voy a tener que estar sin mi hija cuando los demás están con los suyos, cada momento que voy a disfrutar sin ella y que pronto se convierte en tristeza, al darme cuenta que no lo compartí con ella, cada recuerdo que viene a mi mente, alegre y triste, cada lugar que visito, cada cosa que hago, cada postre que preparo en la casa, pensar que a ella le encantaban y ya no está aquí para disfrutarlos, igual los tengo que hacer y los quiero hacer para los demás y en especial para Alvarito, entonces tengo que caminar con cuidado, aguantando mis emociones, frenándolas, tratando de evitar que mis pensamientos me dominen, desviándolos, controlando mi llanto cuando de pronto empiezan a aguarse mis ojos por algún recuerdo, esto es cada día, y cada noche, enfrentarme al miedo a la oscuridad, un miedo nuevo desde que mi reina se fue, no se por que.  El tiempo pasa, sí, el tiempo ayuda, me ayuda a aprender a controlarme, aprender a tolerar mas el dolor, a confiar cada vez mas en la voluntad de Dios, pero no logra quitarme el dolor que llevo dentro, clavado como una estaca en mi corazón y nada logra llenar el vacío que me ha dejado mi reina, me hace mucha falta.


No comments:

Post a Comment