Anoche tuve mi segunda reunión de Thaniyay con el nuevo grupo que empezó el martes pasado. La verdad es que no tenía ganas de ir, antenoche tuve una noche terrible, me dormí muy tarde y estaba además de cansada, muy triste y desganada… le comenté a Karol y ella me ayudó, porque me dijo que cuando uno no tiene ganas de ir, debe hacer el esfuerzo de ir porque seguro algo importante iba a pasar, o algo así.. y eso me dio ese empujón que necesitaba para salir.
Las dos últimas semanas he estado muy triste y desanimada, tanto que los comentarios que hacia en la reuniones eran tristes, contaba como me sentía y lo profundo que había caído otra vez en mi dolor, en una de las reuniones Milagros me dijo al despedirse, “Monica, quiero escuchar algo de tí que me haga pensar como lo has hecho antes”, bueno, sus palabras textuales no las recuerdo, pero fue algo así y yo me quedé pensando y me dije, sí, tiene razón, he estado tan deprimida que siento que mis aportes no han sido de ayuda, o por lo menos, no todos… Yo, además de contar lo mal que me estoy sintiendo, lo cual es importante porque me ayuda a ir botando lo que tengo dentro, también suelo compartir todo lo que voy aprendiendo con mis lecturas y con el pasar del tiempo y eso es lo que considero como un aporte que puede ayudar a los demás, y a eso se refería Milagros.
Anoche, a pesar de mi malestar pude transmitir a los demás cosas positivas que he aprendido en el transcurso de este año, cosas que de alguna manera pueden contribuir con el bienestar de cada uno. Además, también ellos lograron en mí lo mismo, todos, al contar sus sentimientos y experiencias, ayudaron a que todos recobremos la esperanza, a que podamos reconocer el Amor, el Amor de Dios hacia nosotros y el Amor de nuestros hijos.
Creo que a medida que avanza el tiempo, con las recaídas que uno tiene, cada vez que uno se vuelve a levantar es como que uno se va haciendo mas fuerte, cada levantada toma un nuevo aire, una nueva mirada y uno va aceptando poco a poco, y va aprendiendo a vivir con este dolor, al menos eso es lo que me pasa a mi, aunque vuelvo a caer y seguro volvere a caer mil veces mas, estoy segura que estas caídas son justas y necesarias, porque me ayudan a ir liberando el dolor que tengo adentro y la desesperación para ir transformándolo en aceptación, en una fe firme y sobre todo, en confianza en Dios, y aunque el dolor nunca desaparecerá sé que algun día seré capaz de decir con sinceridad, “Señor, todo esto que me ha pasado duele en el alma, pero confío en tí, Señor y acepto tu voluntad con valentía y paciencia, Gracias”.
Dios no creó el sufrimiento, todo lo malo de este mundo vino con el pecado por la ruptura con Dios. Dios nos creo para ser felices, para vivir en amor, en paz y armonía, para vivir eternamente en un mundo sin maldad, ni dolor y gracias a su amor inmenso, gracias a que nos quiso devolver lo que inicialmente nos había dado, se hizo hombre y dio su vida por nosotros, para que tengamos vida eterna. “Maestro, a quien iremos, si solo tú tienes palabras de vida eterna?” no recuerdo en que parte de la Biblia está esto, pero lo acabo de recordar. La Vida eterna es lo que me da la esperanza que necesito para seguir adelante en este mundo, lo que me hace soportar mi dolor “Las penas de esta vida no son comparables con la Gloria inmensa que nos espera en el futuro” (Romanos 7,18).
No comments:
Post a Comment